domingo, 30 de septiembre de 2012

No sé mucho de demiurgia

pero imagino que no se empieza por el título... si ahora hablo de nobleza la conexión de ideas puede ser adecuada, sencilla, incluso ambiciosa, empatizando con las perlas del fondo del mar Persona:
Demiurgos, título, nobleza...
Ahora sale una nueva cosa: Persona quería decir máscara, la metáfora del mar roza la perfección semiológica.
Parezco Fellini en el vacío de la existencia: ¿qué se espera de este texto? A mi mente una nueva intertextualidad: Atxaga diciendo que para escribir un cuento en 5 minutos...
Sonrío: dientes afilados como guillotinas recién pulidas componen y desfiguran mi cara, no hay nada en el consciente, estoy libre. Quizá la meditación zen me permitiría descomponer y figurar mi espíritu, pero no soy yo el que debe buscar un camino ya andado, nunca lo he sido: cada experiencia es nueva en mí, las no vividas de primera mano también lo son en mí y para mí. Mi escritura será mi zen.
Nunca un paso atrás, siempre valiente.
Esto nunca debe ser leído. De hecho, ni yo lo entenderé mañana.

Memorias del cardioparto
En la jungla malaya, un sacerdote y un báculo pestañeaban ante mis ojos inertes. Una nube gris descargó su ira cerca, la selva arde detrás del templo.
En la ventana abierta reposan mis piernas, abajo no es infinito, infinito es ahí arriba.
Caen árboles y un ritual comienza, rítmicas palpitaciones como un glande ansioso. Una carretera con yugoslavos borrachos de trombón y gitanas grita a través de una grieta; el suelo resquebrajado, salen querubines gordos, uno lleva un casco alemán de la Primera Guerra Mundial, otro cascos con la música a toda leche.
Me siento en el alféizar de frío aluminio que inspecciona mis muslos como alienígenas en la boca de un Increíble. Allí abajo la selva arde como si fuera real. Aterrizaré entre colchones había sido lo primero que había pensado, luego vi todo desde la tercera fila de un teatro griego, se interpretaba una tragedia.
El día sigue a la noche, un pequeño halo naranja sigue a un cilindro de papel, el humo sigue al halo. Todo está mejor, mejor en una lata de conservas. Creo que es tiempo de dar una excursión, no por la selva, no sé cuáles son los daños ni quiero. Necesitaré una musa.

Desembarcar en una caja de cartón
La intención primera era obtener un bergantín, una goleta, una barca, una canoa, cuatro troncos atados. Disminuimos porque el amor es así: siempre hay concesión. El paraíso era la vida de Polifemo.
Puedo verme como el cíclope sólo en sentido metafórico – no tórnase cayado mi bastón por mi peso, mi bastón es de letras y en él está mi propia fuerza – pero su vida oh vida mía que en este instante de crónica autobiográfica entiende qué es el objetivo: el capítulo final será una oda.
La concesión es porque hay Otro, tengo una visión después de ver a Galatea por tercera vez:
En la torre de un castillo de piedra amarillenta, viento polvoriento ahuyenta pájaros cantores bondadosos, el sol motor de la propia extensión del virus humano. Rapunzel huye con la melena desgarrada del príncipe aliento de ajo en el que se ahogan las palabras contradictorias en hipotenusa: te quiero, no debes tenerme – quizá oímos mal –. Entonces ella salta para esquivar una rata – soy yo – y cae en un montón de paja rancia ¡Qué comodidad!
Cambio de escena: un tiburón me asedia a mí y a una atractiva joven filipina, en nuestro barco apenas hay sitio para que nuestras ingles no se rocen. Mezclo el miedo con la excitación, soy el valiente mendigo que no se chiva a la poli pero sí al menos ortodoxo con la mierda en la mano.
- Puedes encontrarlos en el apartamento de La Inmortal
- ¿Quién es esa?
- Lale, que quiere decir tulipán. Es turco, aunque no sé si ella lo es.
- La conozco
- Claro que la conoces, está muerta.
Entonces el tiburón sacude la barca y yo caigo.
- Ahora tengo la vía libre.
El puto escualo en la falda de la chica, lo acaricia y ronronea como un gato.
Despierto. El sudor frío huele a afrodisíaco. Erecto.
Despierto. Estoy abrazado a Ella.
Despierto. Una mano invisible ya no está.
Galatea ríe desde la selva devastada:
- Búscame
Ella sonríe a su lado, le toca los pechos lascivamente.
- Al final, disfrutabas incluso en aquella ventana.
Voy y alquilo una caja de cartón para ir a Borneo.

Oda al triángulo amoroso – Prólogo
Dentro del Club Silencio llega un leve olor a jazmín y lavanda. La Llorona de Los Ángeles se desploma, lágrimas y shock.

Oda al triángulo amoroso – Planteamiento
1. Tres personas en una sala: 2 hombres y una mujer, desnudos.
2. Yo soy Dios, borro de las cabezas del trío todo conocimiento, los dejo desnudos por dentro también.
3. El primer hombre mira a lo que tiene delante: dos imágenes distintas entre sí. Se mira a sí mismo después ¿qué esperabas? no sabe cómo es él.
3.1 Esto se aplica también al segundo hombre.
4. ¿Qué puede pensar ella?
5. Mi voz resuena entonces por todos lados, como un grillo, ilocalizable: "¿De lo que ves, qué te gusta más?".
6. Cierro los ojos y vuelvo a abrirlos al cabo de un rato, entonces digo: "¿Como qué o quién educarás a tus hijos?"
7. Tres personas en una sala: 2 mujeres y un hombre, desnudos.
13. Spielberg deja de pensar en su pueblo mutilado y se mete hasta el fondo en el New Age, sus nietos son niños índigo.
14. Preño a una virgen con una semilla de Yo. Mis pseudocongéneres me dirán que estoy demasiado lleno de mí mismo. Les digo que se confunden con mi madre.
15. Escribo este texto pensando en un corolario a una ley no enunciada por mí: "una puerta que no cierra es lo peor: diseñada por hombres para solucionar una dificultad, sólo genera exasperación cuando el viento sopla.". Entonces mi padre me dice que soy demasiado abstracto.

Oda al triángulo amoroso – Desenlace
Un escenario rojo comienza a incandescer tan pronto como las cortinas se separan.
A priori sabemos que no hay banda, lo supimos en un sueño. Así que ahora veremos la obra, lo que da un pintor al lienzo blancuzco, lo mutable de lo inmutable: la parte interesante de la palabra. Palabra.
Sentado frente a la taza de té: Godard habla de la teoría del estéreo; yo leo una prosa a cuatro manos que hice. La cuchara da vueltas. No es la primera vez, siempre sabe bien.
Bajan un fondo de libros, por los lados entran estanterías enormes llenas de volúmenes, aunque odio esa palabra.
Una chica con expresión detestable tras unas gafas cuadradas sale de por ahí con un dedo sobre el labio superior. Algún espectador se enfada por la horrenda mezcla de el saber y esa figura.
Un chico viene de la otra banda, desnudo pero tapándose con mucho pudor las partes. Tres chicos con boinas de proletario del siglo XIX entran detrás de él, lo rodean y le tiran tomates. Átanlo con una cuerda gruesa, hacen un montículo con libros y lo suben a la vez que se preparan para ahorcarlo, la cuerda pasada por la enorme tramoya como ramas secas de un bosque milenario.
Colgado y tocando con la punta de los dedos la tapa de El jugador, de Dostoievsky, ve cómo desnudan a la chica y la penetran, primero por turnos, luego, no. Intenta gritar y se ahoga en sangre de glándula salival. El público se da cuenta de que él la ama.
Se pone más rojo que el escenario o este se torna negro y él brilla marcianamente. Entonces lo inesperado: eyacula. Cae la cuerda, cae una luz desde lo alto, la escena se enciende en llamas, el espíritu de Ares ya no está en la silla de piedra monumental, vuela como por un campo de batalla, todos los sitios a la vez, los brutos corren y ella mira al Buen Chico con la misma cara de asco que lo enamoró.
Cae una jaula plateada, quedan atrapados mientras el fuego los envuelve. Las personas se levantan. Alguno señala y balbucea entre manos a la cabeza:
- ¡Alguien que los salve!¡Por favor!
Se cierra el telón.

Oda al triángulo amoroso – Nudo
La forma perfecta no es lineal
pues sólo la lógica tejer no consigue
hilar puede, hilvanar con ciertas concesiones que sólo quien ha intentado pasar la astronomía
a la Dimensión Humana puede entender: materia y energía oscuras.
La lógica sólo, pues, consigue no tejer
la forma perfecta. No. Es lineal.
Y es ese su problema:
qué hay entre tesis y antítesis ese es su problema:
síntesis está en el mismo plano unidimensional ese es su problema:
una línea hace un punto como sombra
la de un cubo es 2D y yo creo que sabes que la sombra del sentimiento se extiende en profundo
y De Profundis ¿sabes?
Imagina un organigrama en 4 dimensiones para ubicar la verdadera Teogonía.
La lógica puede moverse en líneas por dos ejes y aproximarse a una verdad
de dos ejes.
Hablo del triángulo de la razón, un punto de inicio, dos destinos, siempre.
Equilátero a veces (las más racionales), otras escaleno y nauseabúndamente atractivo.
¿Puede la lógica deslizarse y flotar alrededor de un tetraedro?
¿Y […] por un pentachoron?

Oda al triángulo amoroso – Epílogo
La taza de te vacía. Me siento en la silla de papel escrito, es como un trono tejido en crochet. Todo puédese tejer en crochet, las arañas deberían aprender: trampas para osos, guillotinas, aviones de guerra.
El gran genio de la humanidad está imperfecto: un borracho es echado de un bar en mitad de su discurso verídico e iluminado como el astro rey de los traficantes de almas en pena somos todos aquí abajo sólo hay muerte incluso en conserva, abres por olivas y...
Afuera, en la calle, hace frío, de hecho, el suelo está tan nevado como la nariz de aquel Jodido Genio.
El insomnio en dos o tres cucharadas de azúcar vitalista hasta que se proyecte una nueva pirámide.
Buenas noches, buen provecho.

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